DIA DEL NIÑO POR NACER

La celebración del Día del Niño por Nacer busca conmemorar, promover y defender la vida humana desde que ha sido concebida en el vientre de la madre.

Esta fecha fue instituida en Argentina en diciembre de 1998 por el presidente Carlos Saúl Menem. El mandatario, a pocos días de celebrarse esta fiesta en 1999, alentó a los presidentes de toda América Latina a sumarse a la iniciativa.

San Juan Pablo II remitió una carta al presidente argentino alentando a que “la celebración del ‘Día del niño por nacer’ favorezca una opción positiva en favor de la vida y del desarrollo de una cultura orientada en este sentido, que asegure la promoción de la dignidad humana en todas las situaciones”.

En 1999, la celebración fue acogida legalmente por Guatemala y Costa Rica, mientras que Nicaragua la asumió al año siguiente. En República Dominicana esta fecha fue aprobada a inicios de 2001 y en Perú por ley en 2002. Fuente aciprensa

Es preciso empezar este articulo con una breve reseña de por qué y para qué se conmemora el día del niño por nacer y me he tomado el atrevimiento, sin antes solicitar autorización a mi director de la Revista para salirme un poco de los temas sugeridos para el mes de marzo porque quise aprovechar la fecha para resaltar el respeto y amor que merecen los niños desde que han sido concebidos en el vientre de su madre, asimismo, sus madres merecen una gran comprensión y del compromiso del personal sanitario con  buenas prácticas y humanización de sus servicios.

Pienso que es más fácil e irresponsable invitar o motivar a una mujer a que aborte a su hijo que escucharla, orientarla, ayudarla en sus necesidades, fomentar la importancia de la capacitación, conectarla con otras instituciones sociales, velar por sus emociones, identificar y sanar duelos y traumas durante su infancia, canalizar apoyo económico en caso de que el bebé requiera atención médica al nacer o ver de qué manera podemos ser útiles para que estos dos seres humanos sumergidos en la vulnerabilidad, exclusión social y familiar no perezcan, ufff se requiere paciencia, humildad, compromiso, dinero, pero sobre todo amor por el prójimo y hacer a un lado el egoísmo.

Debo resaltar que, independientemente de que el embarazo sea planeado o no, el mismo representa una crisis vital y evolutiva, y no solo impacta a la mujer, de la misma manera impacta la pareja, la familia, el sector salud, al estado y a toda una sociedad, de manera que, durante el embarazo ocurren diversas situaciones y cambios a nivel psíquico, emocional, cargas hormonales y de acuerdo al contexto social, familiar y ambiental donde se desenvuelve la madre esto afecta de una forma u otra la aceptación y la forma de sobrellevar dicho embarazo, para comprender más a fondo sobre el tema, tendríamos que hablar sobre la Teoría Ecológica de Urie Bronfenbrenner, si de evidencia científica hablaremos, algo que a este articulo no le faltará.

Por otro lado, es preciso también explicar lo que significa ¨Matrescencia¨ y ¨Transparencia Psíquica¨. El término Matrescencia fue acuñado en 2008 por la psicóloga Aurelie Athan, para hacer referencia a la profunda transformación que conlleva la maternidad y facilitar que socialmente las mujeres reciban más apoyo y comprensión precisamente al convertirse en madres, asimismo, la transparencia psíquica fue un término acuñado en el 2007 por Monique Bydlowski (psiquiatra francesa que ha pasado más de treinta años trabajando con embarazadas y puérperas) uso el término para describir el estado psíquico que se desarrolla gradualmente para alcanzar un grado de sensibilidad creciente durante el embarazo y especialmente al final.

Según esta autora la transparencia psíquica se caracteriza por un resur­gir de recuerdos del pasado, que afloran del inconsciente a la consciencia.
Esta transparencia permite que la embarazada pueda pasar mucho tiempo fantaseando y recordando su propia niñez. Si la infancia fue grata este recuerdo permite imaginarse cómo será la infancia del bebé en camino. Pero, señala Bydlowski, si la infancia fue traumática, marcada por los abusos o el abandono emocional la fuerza de esas “angustias primitivas” (que tam­bién mencionaba Winnicott) puede incluso llevar a pedir una interrupción del embarazo, o manifestarse por una angustia o una depresión importantes. Fuente: Ibone Olza

Y si continuamos exponiendo lo que la evidencia científica nos declara no finalizamos, es por tal motivo que resalto la importancia de conocer sobre psicología del desarrollo y sobre los cambios psicoafectivos o necesidades que se presentan en las etapas de concepción, embarazo, parto y postparto que es exactamente lo que estudia la psicología perinatal, una rama de la psicología en la que me he especializado y quisiera que en mi país República Dominicana se importantice y visibilice con la finalidad de que nuestro personal de salud sobre todo el que está relacionado al área materno infantil cuente con las habilidades para atender estos casos comprendiendo lo antes mencionado, pienso mucho en que si mamá y papá están bien mentalmente, asimismo lo estarán sus hijos, de esta manera protegemos la primera infancia y prevenimos los abandonos y el maltrato infantil que tanto defendemos, es tan paradójico lo que ocurre con todo lo relacionado con este tema que a veces falta un poco de coherencia en lo que decimos con lo que hacemos, hasta cuando estamos a favor de la inclusión de personas con discapacidad, sin embargo, estamos a favor de que lo aborten cuando ha sido diagnosticado durante el embarazo (deja mucho que pensar).

Por otro lado, es cabal puntualizar que la vida comienza desde la concepción, y que el bebé está expuesto en el útero a diversas situaciones que atraviesa la madre y existen autores que exponen que existe vida psíquica dentro del vientre materno y las nuevas conexiones que se forman en el cerebro del bebé están relacionadas a todo lo que la madre atraviesa, es preciso ver también el acontecimiento terrible del aborto y como descuartizan los niños, ¿Qué sucede con la humanidad? Y ni hablar sobre las secuelas psicológicas que deja en los padres saber que mataron a su propio bebé, es que no se puede tapar el sol con un dedo, es que la culpa, la vergüenza y los pensamientos no les dejarán vivir en paz, es que abortar no hace que desembarace a la mujer, sencillamente ellos se convierten en padres de un bebé muerto, es duro decirlo, pero es la verdad, quien no quiera ser madre existen muchas opciones para prevenirlo, pero el aborto NO PUEDE SER UNA OPCIÓN.

Finalmente, les invito adentrarnos y profundizar en este tipo de temas, los niños no tienen la culpa de lo que hacen sus padres, los niños no piden nacer, son simples y vulnerables almas que ameritan protección, amor y dirección.

Gracias por dejarme entrar en tu corazón

Angy Estevez                                                                                                                                                                                                                               

Lactancia y duelo perinatal,Pechos llenos, manos vacías y un corazón entre el amor y el dolor.


El duelo perinatal es un duelo menospreciado y silenciado, en otras ocasiones ya lo habíamos citado, igualmente, continua siendo para la sociedad un tabú conversar sobre el mismo, es como si no existiera y sencillamente sucede, y acontece frecuentemente, pocos se refieren al tema (y si lo hacen es a través delmiedo), mientras que otros simplemente lo descalifican porque la etapa gestacional o perinatal no representaba importancia. El duelo es un proceso natural que no hay que psicologizar ni patologizar porque es una adaptación emocional que sucede luego de experimentar un suceso trágico y que la mayoría de las personas experimentaran a lo largo de su vida, en este caso, el fallecimiento de un hijo antes o después de nacer genera un impacto significativo en los padres, los familiares y el equipo médico, sin embargo no todos necesitan ayuda especializada. 

Cuando ocurre un duelo perinatal, no solo una o varias vidas se han perdido, con ello, igualmente se han ido sueños y planes que ambos padres habían idealizado. 

Por otro lado la lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación durante los 6 primeros meses de vida; a partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años, como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos inocuos. (OMS) 

Diferentes factores psicosociales, culturales y prácticos concuerdan en las decisiones de las madres en este período, sin embargo es un momento sustancial para recibir apoyo emocional.

Los beneficios de la lactancia materna son numerosos entre los cuales se destacan, la reducción de la mortalidad materno infantil, posibilita el vínculo con el bebé, refuerza el sistema inmunológico del bebé, previene enfermedades, disminuye la muerte súbita del lactante, entre otros, sin embargo, ¿Qué ocurre cuando  la madre está experimentando un duelo perinatal y además se enfrenta a la reacción natural de su cuerpo de acuerdo al proceso de lactancia la cual se activa luego de ser retirada la placenta? y es que la madre afronta una situación en la cual no dispone en el instante de una capacidad clara para tomar decisiones, sobretodo relacionada con la producción de leche, una decisión que le acompañará para toda la vida. Cuandoocurren estas situaciones los profesionales de la salud en la práctica tradicional de acuerdo a protocolos,inhiben prontamente y de forma farmacológica dicha producción, entre llantos, soledad y muchodesconsuelo.  

¿Pero, qué hacer ante la situación?, los duelos son tan únicos como la vida misma decía Kütbler Ross, tomar la decisión en medio de tanta angustia y profundo dolor se vuelve dificultoso, sin embargo, a través de la empatía y el cuidado del psicólogo perinatal y la asesora de lactancia se puede acompañar a la madre a atravesar el duelo de forma saludable y tener diversas opciones y posibilidades para elegir que existen, por ejemplo, la donación al banco de leche con la finalidad de brindar alimento de amor a otros tantos bebitos que lo necesitan, es importante destacar que no es preciso actuar por los padres, obligarles o crear un ambiente hostil para que tomen una decisión que como profesionales creemos la correcta, es SU decisión tomar la que conciban más adecuada.

En conclusión, tanto el duelo por el fallecimiento del bebé, como la lactancia dejarán una huella destacada en la vida de los padres, dichos recuerdos se reactivaran en fechas importantes, sin embargo lo que marcará la diferencia es el proceso de adaptaciónposterior de acuerdo al acompañamiento saludable, el tipo de personalidad y las redes de apoyo con las que cuenten, de esta manera el triste acontecimiento se convertirá en paz, amor y con un sentido de memoria meritorio.

Las pérdidas se sanan pero no se olvidan.

Angy Estevez, M.A.

Especialista en Salud Mental Perinatal

@angyesteveza

EL EMBARAZO DESPUÉS DE UNA PÉRDIDA PERINATAL

Vengan a mí, los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Mateo 11:28

Mi interés en escribir este artículo tiene una razón principal, llevar un mensaje de armonía a las madres y padres que asisto en consulta, durante las capacitaciones y para mis amigas que se han embarazado nuevamente después de perder uno o varios bebés y están sumergidos en el miedo, la ansiedad y que sobre todo me han expresado en diversas ocasiones sus situaciones particulares, los cuales igualmente los manifesté cuando tuve mi experiencia ya que antes de ser psicóloga soy persona y madre también.

Este artículo es desde una mirada integrativa de manera que no solo es una simple propuesta psicológica, tampoco es como forma de expresar ser la más experta en el tema, pues cada día aprendo algo nuevo escuchando a los padres, cuando me refiero a que es un artículo con una visión integral quiero decir que quien lo ha escrito es Angy la hija, la hermana, la madre de dos ángeles en el cielo, la amiga, la que cree fielmente en Dios y que también se ha especializado en psicología de la intervención prenatal y perinatal como forma de complementar una carrera de servicio durante las etapas de concepción, embarazo, parto y posparto, de manera que si tu has vivido una experiencia parecida, toma de estos pensamientos escritos lo que entiendas que favorecerá tu vida.

Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti. Salmos 33:22

Hablar sobre el duelo y sus fases es repetir lo que todos conocemos que ocurre con nuestras emociones durante esta etapa, sin embargo, no se trata de etiquetar ni patologizar, tampoco quiero que te encasilles teóricamente en un proceso natural que todos debemos transcurrir como parte de nuestras experiencias que nos causan dolor y nos parecen desagradables como son las pérdidas y mucho más cuando esas experiencias tienen que ver con  nuestros hijos quienes han sido tan buscados, anhelados, esperados ……en fin una parte esencial y no circunstancial.

El duelo más bien es único como lo es nuestra propia vida, como lo expresaba Elizabeth Kübler Ross en sus libros, de manera que cada quien tiene una historia que contar expresando como lo vivió y en qué tiempo dejo de sentir dolor y trascendió, hablar de tiempos específicos seria hasta faltarle al respeto a esos padres, el duelo es un viaje, un proceso, un modo de ver la vida de manera distinta que incluye manifestaciones ambivalentes muchas veces difíciles de controlar o sin deseos de hacerlo, sin embargo a mí me ayudó muchísimo asistir a psicoterapia, la lectura, ver películas, hablar con otras madres, profundizar en el tema y hablarlo sobre todo con mi esposo y mis hijos quienes saben que sus hermanos tienen un lugar en nuestro corazón, de modo que ya no los recuerdo con dolor sino con paz y amor.

Una inquietud que invade a las parejas luego de sobrellevar una pérdida tiene que ver con saber cuándo embarazarse nuevamente, ya sea por la presión social, el reloj biológico, su proyecto personal como familia, entre otras situaciones, la verdad es que esto es una decisión muy personal y le corresponde a los padres estar conscientes, conversarlo entre ellos y con su médico de manera que si se sienten listos y capaces de que a pesar del miedo que les invade retomarán la búsqueda o van a acudir a la reproducción asistida, es su decisión, lo que sí puedo añadir es que si hubo un buen acompañamiento en el proceso de duelo a través de la contención y la escucha será muy favorable sobrellevar el nuevo embarazo, y también pienso que el nuevo embarazo es una gran oportunidad para la psicoterapia.

Por otro lado, cuando se cumple el deseo de embarazarse nuevamente, el miedo, la ansiedad y el temor son los nuevos compañeros de la maternidad y es un proceso donde se suelen reactivar los recuerdos del embarazo anterior lo que pudiera impedir vivirlo a plenitud, inclusive durante esta nueva etapa suelen no comunicar el nuevo embarazo hasta transcurrir el primer trimestre acompañado de no comprar nada para el bebé hasta cercana la fecha dar a luz, de la misma manera que se oprimen emociones también.

Pensamientos sobre el recuerdo de la fecha en la cual se produjo la eventualidad (o la fecha en la cual hubiese nacido o tal vez que nació), el tiempo de gestación que tenía, asimismo si este nuevo embarazo hará que olvide a su bebé fallecido, se presentan dudas sobre si utilizar o no la ropita del hermanito, escuchar los latidos del bebé frecuentemente y estar al pendiente mucho más de sus movimientos, realizar comparaciones con el embarazo anterior, no asistir a la misma clínica donde ocurrió el suceso, cambiar de médicos, etc., son algunos de los tantos miedos que se presentan.

Finalmente, todos estos sentimientos de vulnerabilidad, asimismo como las reactivaciones del pasado son importantes para sanar y son habituales, pienso que buscar apoyo emocional, las clases prenatales, hablar con otros padres, la preparación al parto y sobre todo conectar con Dios serán los mejores aliados, recuerda que la pérdida se sana, pero no se olvida.

^Todo lo que pidan en oración, creyendo, lo recibirán. Mateo 21:22^

Con cariño

Angy

LA IMPORTANCIA DE LA SALUD MENTAL MATERNA

A propósito del día mundial de la Salud Mental Materna celebrada el pasado 6 de mayo del presente año 2020. Los trastornos del ánimo y de ansiedad prenatal y posparto son más frecuentes de lo que imaginamos. Al menos un 20% de las mujeres presentan depresión o ansiedad durante el embarazo y el primer año después del parto, por lo menos 700,000 de estas mujeres se enfermarán, habitualmente se evalúan a las mujeres para determinar posibles padecimientos como diabetes gestacional, hipertensión, riesgo de tener un bebé con alguna malformación u otro padecimiento de cuidado, sin embargo no es común la evaluación por riesgo a padecer depresión perinatal el cual ocurre en 1 de cada 5 mujeres. Los términos prenatal (durante el embarazo) y posparto (después del nacimiento) también se utilizan para describir exactamente cuándo se presentan estos trastornos.

Durante el embarazo los trastornos del ánimo y de ansiedad se enfatizan principalmente debido a la gran carga hormonal a la que el cuerpo se enfrenta que su vez afectan las sustancias químicas del cerebro llamadas neurotransmisores. Las crisis existenciales que generan estrés como por ejemplo un embarazo inesperado, falta de empleo, la infidelidad del esposo, pérdidas anteriores, falta de apoyo familiar, problemas financieros, aislamiento social, una enfermedad, duelo no resuelto, entre otros, son factores importantes y que también tendrán efecto negativo sobre el estado de la salud mental de la madre ya que durante el embarazo los trastornos del ánimo y de ansiedad  desarrollan un comportamiento muy distinto al de otros trastornos debido a los cambios hormonales.

Tanto el embarazo, el parto y el puerperio, asimismo como los primeros años de crianza conllevan cambios biológicos, físicos y emocionales en la madre que pueden desencadenar un trastorno mental mientras que las características presentadas son confundidas o menospreciadas ya que de por sí el embarazo conlleva cambios que muchas veces pasan desapercibidas o son invalidadas ya sea por la carencia de información acerca de síntomas a identificar para diagnosticar y porque muchos de estos síntomas del embarazo son similares a los de la depresión. Dentro de los trastornos más frecuentes están: depresión, ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de pánico, psicosis, trastorno por estrés postraumático y trastorno bipolar I o II. Es importante destacar que los síntomas y su gravedad pueden cambiar durante el curso de la enfermedad,  asimismo se debe tomar muy en cuenta los antecedentes personales y familiares como un factor de riesgo pues existen familiares que padecen trastornos mentales sin embargo no son diagnosticados ni mucho menos tratados.

La depresión y la ansiedad durante el embarazo son caracterizadas por tristeza, culpa, inutilidad, desesperanza, irritabilidad, falta de interés (placer o alegría), preocupación excesiva o miedo, alteraciones en el sueño y del apetito.

Es importante resaltar que el tratamiento debe aplicarse en caso de que los síntomas de la depresión o la ansiedad interfieren en la vida cotidiana de la madre, el tratamiento puede incluir  la combinación de intervención terapéutica y medicación (muchos medicamentos son aceptables durante el embarazo, es importante consultar con un profesional de la salud que esté familiarizado con estas investigaciones actuales, si ya está tomando medicación no interrumpa el tratamiento sin antes consultar con su médico de cabecera.

Por otro lado quisiera destacar lo que se conoce como  Melancolía del embarazo o posparto o babyblues (siglas en inglés) el cual se caracteriza por cambios en el estado de ánimo, llanto, tristeza, falta de concentración y preocupación, olvido, etc, esto es causado por el estrés físico y emocional debido al parto, los cambios hormonales, por el miedo a enfrentar las responsabilidades al convertirse en madre y reconocer que la vida le ha cambiado considerablemente. Es importante resaltar que el 80% de las madres lo padecerán y que comienza alrededor de la primera semana posparto y dura aproximadamente tres semanas.

La depresión y ansiedad posparto es padecida por el 15 y el 20 por ciento de las madres y puede presentarse en cualquier momento durante el primer año y se caracteriza por tener sentimientos de agobio, tristeza, desesperanza, sentimientos de culpa, alteraciones en el sueño, irritabilidad, preocupación excesiva, miedo, alteraciones alimenticias, problemas de vinculación con el bebé (puede que se sienta confundida sobre lo que siente hacia el bebé, esto quiere decir si lo ama o siente rechazo), entre otros.

Referente al tratamiento de la depresión y ansiedad posparto se debe realizar con terapia psicológica (es importante considerar la integración a grupos de apoyo con otras mamás) y medicación (médico psiquiatra con experiencia en trastornos perinatales).

El trastorno obsesivo-compulsivo lo padecen hasta el 9 por ciento de las nuevas madres y más del 38 % padecen también depresión. Este trastorno es caracterizado por pensamientos repetitivos o imágenes inoportunas muchas veces relacionados con matar al bebé o lastimarlo, estos pensamientos pueden venir acompañados con comportamientos que en teoría le ayuden a disminuir la ansiedad como por ejemplo esconder los cuchillos de la casa, asimismo como limpiar o verificar si se puede contaminar con gérmenes y demás.

El tratamiento debe ser combinado con intervención psicológica y psiquiátrica, es substancial incluir psicoeducación, es importante destacar que no es recomendable integrar en grupos de apoyo a las madres que padecen trastorno obsesivo-compulsivo hasta que esta se sienta menos vulnerable pues escuchar temas que eleven la ansiedad no facilita desde el principio el tratamiento.   

La psicosis es una enfermedad muy grave y que debemos prestar atención ya que la persona pierde el contacto con la realidad pues esta se caracteriza por ver, oir y sentir cosas que otros no perciben como por ejemplo recibir mensajes secretos desde la TV o radio, asimismo pensamiento delirante acerca de la muerte, negación del nacimiento o necesidad de matar al bebé, sentimientos de confusión, paranoia, manía, etc. Esta enfermedad suele presentarse de repente durante las dos primeras semanas después de dar a luz, tiene una tasa de suicidios del 5 por ciento y de infanticidio del 4 por ciento.

Tratar la psicosis es de vital importancia ya que la medicación para este tipo de trastornos será el protagonista del bienestar de la madre junto a un acompañamiento psicológico con profesionales de la salud mental con experiencia en trastornos perinatales y especialmente tratando psicosis posparto, es importante educar a la madre (los familiares también) cuando esté menos sensible sobre lo que le ocurrió e incluirla en grupos de otras madres que les haya ocurrido lo mismo.

El trastorno por estrés postraumático puede producirse luego de que la madre sea víctima de un evento que ponga en riesgo su vida como por ejemplo un parto traumático, abuso sexual, un accidente, entre otros. El trastorno por estrés postraumático es caracterizado por ansiedad extrema, revivir acontecimientos traumáticos pasados, pesadillas, etc.

Con relación al tratamiento se debe valorar el caso para definir si necesita o no medicación, la intervención psicológica ayudará bastante así como también grupos de apoyo, el soporte familiar y las actividades que favorezcan el bienestar de la madre y su bebé.

Trastorno bipolar I o II, son caracterizados por cambios en el estado de ánimo que van desde la euforia (manía) o elevado (hipomanía) a la depresión, preocupaciones repentinas y severas en el estado de ánimo. No existen investigaciones exactas que informen sobre la frecuencia con la cual se presentan,  las madres suelen recurrir a tratamiento cuando pierden el control y se sienten deprimidas y en diversas ocasiones se les diagnostica erróneamente por depresión y esto es fatal ya que los antidepresivos pueden convertir a la persona en maníaca.

Para tratar el trastorno bipolar I o II por supuesto debe ser combinado con medicación (el apoyo de un médico psiquiatra) e intervención psicológica lo que permitirá restablecer el estado de ánimo y el control de su vida.

Finalmente hoy en día las investigaciones han demostrado la importancia que es intervenir o prevenir los trastornos del ánimo y de ansiedad perinatales para preservar la salud y el bienestar de la madre, su hijo y por supuesto de toda la familia. La depresión materna ocupó el primer lugar en la lista titulada ¨Cuestiones de salud mental más significativas que dificultan la preparación de los niños para la escuela¨ (Mental Health Policy Panel, Department of Health Services, 2002). Diversas investigaciones arrojan lo negativo que es no tratar la depresión en madres y padres (y otros trastornos prenatales y posparto) ya que el maltrato hacia los hijos es mayor y esto pudiera desencadenar problemas psiquiátricos infantiles como por ejemplo problemas de comportamiento, dificultades cognitivas, desarrollo del lenguaje, desenvolvimiento social, entre otros, recibir una atención adecuada a tiempo garantiza la salud mental de la familia.

Es importante destacar que los niños que se ven expuestos a trastorno de salud mental materna es probable que también corran el riesgo de padecerlo. Estos problemas se pueden prevenir concientizando a la población, diagnosticando a tiempo y llevar a cabo un plan de tratamiento adecuado, de la misma forma capacitando sobre el tema al personal médico ya que esto a parte que afecta a la madre también repercuta sobre los hijos, la familia y por supuesto a la sociedad.

Angy Estévez, M.A.

Psicóloga Perinatal