
El embarazo es una etapa llena de expectativas, cambios y emociones intensas. Para algunas mujeres, este período puede estar acompañado de desafíos adicionales, como lo es el caso de una paciente que acudió a nuestra consulta preocupada por su salud mental durante su embarazo de 20 semanas. Ella llegó a nosotros tras buscar en línea «psicólogos para embarazadas», y se encontró con nuestro equipo especializado en salud mental perinatal.
La Consulta: Un Embarazo con Ataques de Pánico
Cuando recibí a esta paciente, ella se encontraba en la mitad de su embarazo, un momento en el que muchas mujeres experimentan cambios físicos y emocionales significativos. Sin embargo, para ella, estos cambios estaban acompañados por ataques de pánico, lo que aumentaba su nivel de angustia y preocupación por su bienestar y el de su bebé.
Durante la consulta, me expresó su miedo y la incertidumbre que sentía cada vez que un ataque de pánico aparecía, ya fuera en casa o en otro lugar. Su prioridad era preservar su salud mental y asegurar un embarazo lo más tranquilo posible.
Estrategias para Manejar los Ataques de Pánico
Los ataques de pánico pueden ser debilitantes y aterradores, especialmente durante el embarazo, cuando el bienestar de la madre está directamente ligado al del bebé. A continuación, comparto algunas recomendaciones que pueden ser útiles para cualquier embarazada que se vea sorprendida por un ataque de pánico, ya sea en su hogar o fuera de él:
- Respiración Profunda y Controlada: Una de las técnicas más efectivas para combatir un ataque de pánico es concentrarse en la respiración. Inhala profundamente por la nariz, sostén el aire por unos segundos y luego exhala lentamente por la boca. Repite este proceso hasta que sientas que tu ritmo cardíaco comienza a normalizarse.
- Identifica un Objeto en el Entorno: Si estás en casa o en otro lugar, trata de concentrarte en un objeto cercano. Describe mentalmente su color, forma, textura y cualquier detalle que puedas observar. Esto ayuda a distraer la mente y a reconectar con la realidad, alejando los pensamientos que alimentan el pánico.
- Visualización Positiva: Imagina un lugar o situación que te traiga paz y tranquilidad. Puede ser un lugar que conoces bien o un escenario imaginario. Trata de sumergirte en esta visualización para reducir los síntomas de pánico.
- Mantente Activa: Si el ataque de pánico ocurre en un lugar seguro, como en casa, intenta caminar despacio por la habitación o realizar una actividad sencilla que te permita liberar la tensión acumulada en el cuerpo.
- Habla con Alguien: Si estás acompañada, no dudes en expresar cómo te sientes. A veces, hablar con alguien en quien confías puede ayudarte a calmarte más rápido.
- Recuerda que Pasará: Los ataques de pánico, aunque aterradores, son temporales. Recuérdate a ti misma que, aunque los síntomas son intensos, no durarán para siempre y pronto te sentirás mejor.
Apoyo Profesional y Continuidad en el Tratamiento
Para esta paciente, el seguimiento y el apoyo continuo fueron clave. A lo largo de las consultas, trabajamos en fortalecer su capacidad para manejar la ansiedad y reducir la frecuencia de los ataques de pánico. Además, la educación sobre lo que ocurre en su cuerpo durante un ataque de pánico le permitió tener una mejor comprensión y control sobre la situación.
Es importante recordar que cada mujer y cada embarazo son únicos, y lo que funciona para una persona puede no ser igual de efectivo para otra. Por eso, contar con un profesional especializado en salud mental perinatal es crucial para recibir un tratamiento personalizado y adecuado a las necesidades de cada embarazada.
Conclusión
El embarazo es un viaje complejo y emocionante, y preservar la salud mental durante este tiempo es esencial tanto para la madre como para el bebé. Si bien los ataques de pánico pueden ser un desafío, con las herramientas y el apoyo adecuado, es posible manejar estos episodios y disfrutar de un embarazo más tranquilo y saludable. Si te encuentras en una situación similar, no dudes en buscar ayuda profesional. La salud mental es tan importante como la salud física, especialmente durante el embarazo.
Angy Estévez/Psicóloga Clinica Social y Perinatal
Deja un comentario